No ha pasado tanto tiempo desde que en todos los hogares se cocinaba a diario para toda la familia.

Recuerdo a mi abuela cocinar recetas deliciosas, organizar el menú semanal y acompañarla a la compra. Me encantaba ir al mercado con ella.

Allí encontrábamos comida real y saludable y la cocinaba en casa a fuego lento y, por supuesto, con mucho amor.

AMOR. Este es precisamente uno de los ingredientes imprescindibles de las recetas que pasan por los fogones de las abuelas.

Y bueno, también, TIEMPO.

Pero el tiempo pasa vertiginosamente y la sociedad y nuestros hábitos de vida cambian minuto a minuto.

Por eso quiero recordarte las 10 razonas por las que recuperar el hábito de cocinar te ayudará a mejorar tu salud y bienestar.

Hoy en día todos tenemos prisa, corremos a todas partes y vamos en piloto automático.

En este contexto puede parecer que cocinar es una pérdida de tiempo. Si no sentimos que estamos produciendo continuamente, tenemos la sensación de que no estamos haciendo nada.

Y lamentablemente, a menudo cocinar, no se asocia con producir.

No conseguimos sacar un tiempo en nuestra rutina diaria para dedicar un espacio a elaborar recetas que nos nutran de verdad.

Anteponemos un sinfín de tareas antes que entrar en la cocina. Y es que cocinar puede parecer algo difícil y laborioso si no lo has hecho nunca, pero puede ser fácil y hasta divertido y enriquecedor si te pones manos a la obra y le dedicas una parte de tu tiempo.

Solo requiere de un poco de práctica.

Y organizarnos para salir a comprar alimentos reales, preparar un menú semanal y cocinarlos. 

Recuperar el hábito de cocinar te ayudará a recuperar tu salud, ya que son dos conceptos estrechamente relacionados. Mucho más de lo que puedas imaginar.

Si te alimentas bien, estarás bien.

Si no, no te sentirás con la energía, vitalidad y bienestar tan necesarios para hacer frente a tus retos diarios.

Y en este punto, quiero compartir una información que te ayudará a entender porqué considero que cocinar es tan importante.

Cocinar los alimentos nos ha hecho evolucionar como especie. Y nos diferencia del resto de animales

Cocinando podemos almacenar y guardar alimentos. Los animales, en cambio, necesitan salir en busca de alimento cada vez que tienen hambre. Este hecho ha favorecido que podamos dedicar nuestra energía a otras tareas y desarrollar otras aptitudes.

Si no hubiéramos aprendido a cocinar probablemente nunca hubiéramos desarrollado el nivel intelectual y las capacidades cognitivas que ahora tenemos.

Además, cocinar, convierte y transforma los alimentos para que nos nutran y alimenten. Y gracias a ello somos lo que somos. 

Pero volvamos a la falta de tiempo.

La industria alimentaria se ha dado cuenta de ello y ha creado millones de productos alimentarios para hacernos la vida aparentemente más cómoda.

Pero, ¿A qué precio? ¿Qué beneficios hemos sacado? ¿Cómo influye en nuestra salud?

Existe una doble lectura en este punto y las consecuencias no siempre son buenas para nuestra salud.

Considero de vital importancia recuperar el amor por la cocina, por los alimentos reales y por el placer de comer nutriéndonos de verdad.

Somos lo que comemos.

Ser consciente de ello te ayudará a mejorar tu salud y bienestar. 

Por eso te invito a reenamorarte de la cocina y de tus recetas, a dedicarte tiempo a través de los que te llevas a la boca. Porque en definitiva, de esto depende, en buena medida, cómo te sientas y cómo afrontas los retos de tu día a día.

Estas son las poderosas 10 poderosas razones por las que te invito a recuperar el hábito de cocinar:

  1. Tener y mantener nuestro peso saludable.
  2. No favorecer el sobrepeso y la obesidad.
  3. Promover la comida real y no la comida procesada.
  4. Prevenir enfermedades.
  5. Estar en contacto con los alimentos y la naturaleza de los mismos.
  6. Cultivar el amor y el autoamor.
  7. Recuperar el comer bien y saber escoger lo que comemos.
  8. Conectar con uno mismo y vivir en el momento presente.
  9. Aprender habilidades.
  10. Desarrollar la creatividad.

La cocina es, pues, antesala de nuestra proyección intelectual.

Puedes pensar que cocinar rico y sano requiere mucha dedicación, pero nada más lejos de la realidad.

Solo tienes que tener claro qué quieres comer, priorizarte y dedicarte más tiempo.

Durante este proceso descubrirás que tienes muchas más habilidades de las que crees y muy probablemente disfrutes del camino.

Pero si sientes que necesitas ayuda para que te acompañe en este apasionante proceso, no dudes en ponerte en contacto conmigo y te explicaré cómo hacerlo, paso a paso y de forma muy sencilla.

Te enseñaré a preparar la lista de la compra y a organizar tu menú semanal saludable.

Y todo adaptado a tus necesidades y ritmo de vida. 

Mientras, me encantará leerte en los comentarios del blog y conocer qué razones te mueven a ti para dedicar tiempo a cocinar y a mimarte para conseguir tu mejor versión.